Vizzoti, Carlos Alberto c/ AMSA S.A. s/despido
El fallo que puso un techo al techo: por qué el tope indemnizatorio del art. 245 LCT no puede licuar más de un tercio del mejor sueldo del trabajador.
| Tribunal | Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) |
| Fecha | 14 de septiembre de 2004 |
| Carátula | “Vizzoti, Carlos Alberto c/ AMSA S.A. s/despido” |
| Norma en juego | Art. 245 de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT), texto según Ley 24.013 |
| Resultado | Inconstitucionalidad parcial del art. 245 LCT en el caso concreto |
| Fuente oficial | Secretaría de Jurisprudencia — CSJN |
Contexto: qué pasaba antes de Vizzoti
El art. 245 de la LCT fija la indemnización por despido sin causa en un mes de sueldo por cada año de antigüedad (o fracción mayor a tres meses), calculado sobre la “mejor remuneración mensual, normal y habitual” percibida por el trabajador. Pero el mismo artículo introduce un tope: esa base de cálculo no puede exceder tres veces el promedio de las remuneraciones previstas en el convenio colectivo aplicable.
El problema aparece con los trabajadores que ganan sueldos muy superiores al promedio de su convenio — gerentes, profesionales, mandos altos. Para ellos, el tope no ajusta apenas la indemnización: la recorta drásticamente, a veces a una fracción mínima de lo que efectivamente cobraban. Vizzoti fue exactamente ese caso: percibía 11.000 pesos mensuales, pero el tope convencional aplicable reducía su base de cálculo a una cifra muchísimo menor, licuando su indemnización en una proporción que la Corte terminaría calificando de confiscatoria.
El texto del fallo (extracto textual)
La Corte fue más allá de declarar la norma inconstitucional en abstracto: fijó una regla de aplicación práctica que los tribunales inferiores pudieran usar en cualquier caso futuro sin necesidad de un nuevo pronunciamiento de la Corte en cada litigio. Esa regla —el límite del 33%— es lo que convirtió a Vizzoti en un fallo verdaderamente fundante: no solo resolvió un caso, sino que le dio a todo el fuero laboral una fórmula operativa.
Análisis jurídico
La Corte partió del principio protectorio del art. 14 bis de la Constitución Nacional (“el trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes”) y de la garantía de propiedad del art. 17. Razonó que el tope del art. 245 LCT, en sí mismo, no es inconstitucional —el legislador puede fijar topes razonables a las indemnizaciones—, pero que su aplicación mecánica y sin límites a casos como el de Vizzoti sí lo era, porque terminaba vaciando de contenido el propósito reparador de la norma.
El voto identificó que la relación entre el sueldo real de Vizzoti y el tope aplicable arrojaba una quita superior al 33% de su mejor remuneración normal y habitual. Consideró que una reducción de esa magnitud excedía el margen de razonabilidad exigido por la Constitución a toda limitación de un derecho, cruzando la línea hacia la confiscatoriedad —concepto que el derecho constitucional argentino ya usaba en materia tributaria, y que la Corte trasladó aquí al ámbito indemnizatorio laboral.
Es importante notar lo que el fallo no hizo: no eliminó el tope del art. 245 LCT, no lo declaró inconstitucional para todos los casos, y no fijó un monto indemnizatorio universal. Se trata de una inconstitucionalidad en el caso concreto, con una regla matemática (33%) que la doctrina y la jurisprudencia posterior adoptaron como estándar general de aplicación.
Explicado en simple
Si a un trabajador despedido sin causa la ley le calcula la indemnización sobre un sueldo tope muy inferior al que realmente cobraba, y esa reducción supera un tercio (33%) de su sueldo real, un juez puede —siguiendo la doctrina Vizzoti— corregir la cuenta: en vez de aplicar el tope estrictamente, se toma como base el 67% del mejor sueldo real del trabajador (nunca menos), y sobre esa base sí se calculan los meses de indemnización según su antigüedad.
En la práctica, esto afecta principalmente a trabajadores con sueldos altos respecto del promedio de su convenio colectivo: cuanto mayor la brecha entre lo que cobran y el tope convencional, más probable que “Vizzoti” entre a jugar en el cálculo de su liquidación final.
Vizzoti sigue plenamente vigente y es, junto con el propio texto del art. 245 LCT, una referencia obligada en cualquier liquidación de despido de un trabajador con remuneración elevada respecto de su convenio. Estudios de abogados laboralistas, escribanías, y el propio Poder Judicial aplican el “tope Vizzoti” (33%) de manera rutinaria desde 2004 hasta hoy, 21 años después del fallo — muy pocas doctrinas de la CSJN en materia laboral tienen una vida tan larga y una aplicación tan universal.
La línea jurisprudencial posterior: ni un punto cerrado, ni una fórmula automática
Vizzoti no quedó congelado en 2004. En los años siguientes, distintas salas de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo (CNAT) discutieron sus límites en ambas direcciones — y la propia Corte tuvo que intervenir de nuevo para precisar hasta dónde llega la regla del 33%.
Cuando un tribunal fue más allá de Vizzoti: en “Sosa, Fernando Pablo c/ Mondelez Argentina S.A. s/despido”, la Sala V de la CNAT se apartó del criterio de corregir el tope hasta el límite del 33% y declaró directamente la inconstitucionalidad de todo tope aplicable al caso, ordenando pagar la indemnización sobre la remuneración real sin ningún límite — un paso más allá de lo que la propia Vizzoti había establecido.
Cuando la Corte corrigió a un tribunal inferior: en “Mansilla, Carlos Eugenio c/ Fortbenton Co. Laboratories S.A. y otros s/despido” (CSJN, 6/3/2014), la Corte revocó una sentencia de Cámara que había declarado la inconstitucionalidad lisa y llana del art. 245 —sin que esa declaración de inconstitucionalidad total hubiera sido siquiera planteada por el propio trabajador, que en su demanda había aceptado expresamente el estándar de proporcionalidad de Vizzoti. La Corte remarcó que Vizzoti fija una corrección proporcional (pagar como mínimo el 67% de la mejor remuneración real), no una autorización genérica para que los tribunales inferiores eliminen el tope por completo cuando ni siquiera se los pidieron.
Leídos juntos, ambos fallos muestran que la doctrina Vizzoti sigue siendo un estándar activo y disputado en los tribunales inferiores —no una fórmula mecánica cerrada—, y que la Corte reserva para sí misma la última palabra sobre cuánto margen tienen los jueces de grado para apartarse del tope legal.
Fuentes: CNAT, Sala V, “Sosa, Fernando Pablo c/ Mondelez Argentina S.A. s/despido”; CSJN, “Mansilla, Carlos Eugenio c/ Fortbenton Co. Laboratories S.A. y otros s/despido”, 06/03/2014.
Por qué importa hoy
La Ley 27.802, vigente desde el 6 de marzo de 2026, no cambió el tope de tres veces el promedio del convenio. Cambió lo que entra en la base: el SAC, las vacaciones y las horas extra quedan afuera de la mejor remuneración. Base más chica y mismo tope dan una indemnización final más baja, y eso reabre la pregunta que Vizzoti respondió en 2004: hasta dónde puede reducirse la indemnización sin volverse confiscatoria. Todavía no hay doctrina consolidada sobre si la quita se mide contra la base nueva o contra lo que la persona efectivamente cobraba.
Por eso el 67% vuelve a ser un número que importa a las dos partes de la relación laboral por igual: es el piso para quien cobra y el costo previsible para quien paga.
- Dueños de empresa y RR.HH.: liquidar con el tope literal cuando recorta más de un tercio del mejor sueldo deja una diferencia reclamable, con intereses y costas. Calcular con el piso del 67% desde el inicio da un costo de despido cierto y reduce el riesgo de juicio.
- Quien trabaja en relación de dependencia: sobre todo en puestos jerárquicos o con sueldos muy por encima de la escala, es la referencia para saber si la liquidación final está bien hecha.
- Organizaciones gremiales: el tope sale del promedio de las remuneraciones del convenio. Lo que se acuerda en paritaria mueve el tope de toda la actividad y, con él, a cuántas personas les alcanza Vizzoti. Ver convenios colectivos y escalas.
- Empresas del exterior y expatriados: los sueldos de puestos gerenciales suelen estar muy por encima del promedio del convenio, justo el caso de Vizzoti. Conviene preverlo al contratar en Argentina.
- Monotributistas e independientes con personal a cargo: como empleadores, el cálculo es el mismo.
- Estado: alcanza al personal contratado bajo la LCT, por ejemplo en empresas y sociedades del Estado. El empleo público con estabilidad tiene su propio régimen.
Para hacer la cuenta con la base nueva y el piso del 67%: cálculos de indemnización.
Escuchalo en el podcast
El Episodio 8 del podcast de HRUseful, primero de la serie Fallos, recorre Vizzoti de punta a punta: el caso, el fundamento constitucional, la regla del 67% con un ejemplo numérico y la línea posterior hasta “Mansilla”.
También en video, en el canal de YouTube de HRUseful:
Preguntas frecuentes
¿Qué hizo la Corte en el fallo Vizzoti?
Declaró que aplicar el tope del art. 245 LCT sin límites, cuando reduce la base de cálculo de la indemnización en más de un 33% del mejor sueldo real del trabajador, es inconstitucional por confiscatorio.
¿Vizzoti eliminó el tope del art. 245 LCT?
No. El tope sigue existiendo; lo que Vizzoti hizo fue limitar cuánto puede reducir ese tope la base de cálculo: nunca más del 33% del mejor sueldo real.
¿A quién beneficia la doctrina Vizzoti en la práctica?
Principalmente a trabajadores cuyo sueldo real supera ampliamente el promedio salarial de su convenio colectivo aplicable, ya que son los más afectados por el tope original.
¿Cómo se aplica en la práctica el “33% Vizzoti” al calcular una indemnización?
Se compara el tope convencional con el mejor sueldo real; si el tope reduce ese sueldo en más de un 33%, se toma como base de cálculo el 67% del sueldo real (no el tope) para calcular los meses de indemnización por antigüedad.
¿Vizzoti aplica a todos los despidos, incluso con causa?
No, la doctrina Vizzoti corrige específicamente la base de cálculo de la indemnización por antigüedad del art. 245 LCT, que corresponde al despido sin causa (o injustificado).
¿Por qué Vizzoti se considera un fallo “fundante”?
Porque no se limitó a resolver el caso individual: estableció una regla matemática de aplicación general (el límite del 33%) que los tribunales inferiores replican en cualquier caso similar, sin necesidad de litigar hasta la Corte cada vez.
¿Qué artículos constitucionales invocó la Corte en Vizzoti?
El art. 14 bis (protección del trabajo) y el art. 17 (derecho de propiedad, en su faceta de no confiscatoriedad) de la Constitución Nacional.
¿Vizzoti sigue citándose en fallos actuales?
Sí, es una de las doctrinas de la CSJN en materia laboral más citadas y aplicadas de forma rutinaria, más de dos décadas después de dictada.
¿Algún tribunal fue más allá de Vizzoti y eliminó el tope por completo?
Sí, la Sala V de la CNAT lo hizo en “Sosa, Fernando Pablo c/ Mondelez Argentina S.A. s/despido”, declarando inconstitucional todo el tope y no solo la porción que supera el 33%.
¿La Corte Suprema volvió a expedirse sobre Vizzoti después de 2004?
Sí, en “Mansilla, Carlos Eugenio c/ Fortbenton Co. Laboratories S.A.” (2014) revocó una sentencia que había declarado la inconstitucionalidad total del art. 245 sin que el propio trabajador lo hubiera pedido, remarcando que Vizzoti autoriza una corrección proporcional (mínimo 67% de la mejor remuneración), no una eliminación lisa y llana del tope.
CSJN, “Vizzoti, Carlos Alberto c/ AMSA S.A. s/despido”, 14/09/2004 — Secretaría de Jurisprudencia, CSJN
CNAT, Sala V, “Sosa, Fernando Pablo c/ Mondelez Argentina S.A. s/despido”
CSJN, “Mansilla, Carlos Eugenio c/ Fortbenton Co. Laboratories S.A. y otros s/despido”, 06/03/2014
Ver también en HRUseful: Indemnización por despido: art. 245 LCT vs. Ley 27.802 · Ley de Contrato de Trabajo y Modernización Laboral
