Sí. Si la investigación o el sumario confirman que un agente —incluyendo personal con función jerárquica— ejerció acoso laboral sobre otro empleado, esa conducta constituye en sí misma una falta disciplinaria grave, independientemente del sumario o protocolo que se haya abierto para investigar la denuncia. El acosador puede ser sancionado con suspensión, cesantía o incluso exoneración según la gravedad, y la situación puede agravarse si se determina que existió abuso de su posición de superioridad jerárquica para ejercer la violencia laboral.
Para comparar con el régimen nacional (Ley 25.164, con los cambios de la Ley Bases) y con el de cada provincia, mirá la guía de régimen disciplinario del empleo público: cesantía, exoneración y sumario.
